fotógrafo oficial del equipo publique las fotos miro una y otra vez las pocas imágenes que inmortalicé con super cámara Kodak 435 

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Foto: Mauro Charvey
Pero la sensación principal que me queda, es la misma que me produce llegar al final de un buen libro después de varios días de lectura. Es esa sensación inexplicable, de tener ganas de saber el final, pero de no querer que se termine... (creo que fue eso lo que hizo que ayer, postergara el hecho de llegar a casa a pesar del cansancio)
Hay cosas que no se pueden poner en palabras sin arruinarlas. Hay cosas que simplemente se sienten. No se puede poner en poner en palabras una mirada, una sonrisa, un abrazo, un gesto de aliento (tendría que ser poeta para poder hacerlo). Lo único que puedo decir, es que esas sensaciones y sentimientos son algo así como una serie de Polaroids Mágicas que atesoro en mi corazón...
sagrado del Carro del Sol y se lo entregó a los seres humanos para que lo emplearan en su trabajo y en su progreso material y desarrollo espiritual (Zeus les había negado el fuego al ser engañado por Prometeo en ocasión de repartirse las partes de los animales sacrificados entre hombres y dioses)
Al ver Zeus la hoguera encendida por los hombres con el fuego robado, condenó a Prometeo a permanecer durante 30 siglos encadenado a un peñasco, sufriendo la tortura que su hígado fuera devorado por un águila y luego regenerado prodigiosamente, para sucumbir al mismo destino cada tres días. (Pasarían 30 años hasta que Hércules pasara por ahí con los Argonautas, matara al Aguila y liberara a Prometeo, quien sería luego nombrado "Dios del Fuego")